Con niebla no pongas las largas

Ha llegado a nuestro país el temporal “Becky”, un nuevo capítulo de la famosa “ciclogénesis explosiva”, lo que ha provocado preciosas escenas de niebla durante el pasado fin de semana en el País Vasco. A lo largo de mi paseo el pasado sábado me vino a la mente la reflexión que compartía Manu Aguilar en una reunión en la que tratábamos de enfocar la carrera profesional.

La conversación tuvo algunos momentos brillantes, como cuando comentó la frase del título de este post, y me pareció realmente interesante porque traduce y resume de forma clara cómo enfocamos nuestra búsqueda profesional en situaciones de incertidumbre como las que vivimos actualmente.

En los tiempos que corren, en los que el desempleo en España alcanza índices de 19,79% en el tercer trimestre de 2010 según el INE, es inevitable que muchas personas caigan en la desesperanza, ansiedad e incluso depresión por la pérdida y, habitualmente, poco fructífera búsqueda de empleo.

En esta situación, y como en muchas otras facetas de nuestra vida, es necesario pararnos a pensar y no dejarnos llevar por la impulsividad; una planificación racional vs una reacción instintiva influenciada por la ansiedad de la búsqueda.

Es muy fácil decirlo pero muy difícil hacerlo; no obstante, por nuestra experiencia, los casos más exitosos que hemos conocido a nivel de encaje de la persona en una organización y, muy importante, la felicidad de esa persona con la decisión, han procedido de personas que se han preocupado en realizar un ejercicio de reflexión acerca de su presente, su pasado y su futuro profesional.

En este sentido, podemos encontrar claras diferencias entre dos tipos de perfiles, que hemos bautizado como A/B seekers:

B seekers: Se trata de esas personas que ante una situación de crisis, donde la amenaza del entorno es considerable, reaccionan sin mesura en la búsqueda de empleo debido a que su objetivo primordial es encontrar un trabajo, cualquiera. Está claro que en este caso influyen muchos factores que no nos vamos a parar a analizar en este post y, hay casos en los que, desgraciadamente, no hay cabida para la búsqueda racional debido a que la necesidad es apremiante. Los B seekers no utilizan filtro en su búsqueda, se dejan llevar por la ansiedad, guiándose primordialmente por el aspecto emocional vs el racional, que queda más agazapado.

    Es totalmente lícito y perfectamente comprensible. Sin embargo, al margen del resultado final, el candidato puede proyectar en una entrevista falta de enfoque, lo que puede acarrear consecuencias negativas ligadas a nuestro estilo de afrontamiento en estas situaciones.

    A seekers: Nos encontramos  con personas que mediante la utilización de recursos personales logra vencer las resistencias ligadas al duelo por la pérdida de empleo y la ansiedad que genera la búsqueda. En este caso encontramos dos fases bien diferenciadas:

      Planificación en formato embudo:

      1. Los A seekers primeramente se preocupan por conocer el entorno, ser conscientes de la situación de cara a establecer una estrategia de búsqueda adecuada y, sobre todo, adaptada a la realidad.
      2. Se dedican a hacer un ejercicio de autoconocimiento de sus puntos fuertes y sus áreas de mejora, para lo que dedican tiempo en potenciar sus fortalezas y moldear sus “limitaciones”.
      3. Crean una estrategia focalizada acorde a sus expectativas y estructuran paso por paso su planificación. Realizan un ejercicio de reflexión acerca de sectores diana hacia los que dedicar sus esfuerzos
      4. Identificados los sectores diana, pasan a enfocar los roles donde sienten que aportan valor en las organizaciones identificadas.
      5. De esas organizaciones, tratan de buscar personas que le puedan dar una entrada más fácil para el primer contacto; el networking está comprobado que es la fuente de reclutamiento más efectiva; para lo cual, es adecuado realizar un listado de personas que puedan resultar importantes en nuestro proceso de búsqueda. En este sentido es crítico identificar la naturaleza del vínculo” que poseemos con dichas personas de la red para conocer las posibilidades reales de referencia que nos pueden aportar.

      Ejecución: Una vez creada la estrategia, siguiendo el listado de empresas diana, se realiza una búsqueda personalizada que debe afectar a todas y cada una de las fases de presentación – preparación del CV, presentación a la empresa, proactividad en la búsqueda, etc.

      Un aspecto claramente diferenciador de un A seeker frente a un B seeker es el estilo de afrontamiento de la entrevista de trabajo; un A seeker parte de un conocimiento amplio de la organización debido a que ha realizado un estudio previo de la misma y de lo que él/ella puede aportar a la misma; mientras que un B seeker suele partir de un nivel inferior de información y, como todos sabemos, conocer una mayor cantidad de información aporta al candidato una mayor sensación de seguridad y aplomo.

      Está claro que el ideal es enfrentarnos a esta situación desde una perspectiva de A seeker; no obstante, el tiempo suele correr en nuestra contra, sobre todo en casos de un freno en la carrera profesional de larga duración. A veces, cuando el entorno es poco amigable, un A seeker corre el riesgo de pasar a una búsqueda ansiosa, en la que es posible perder el foco. Por ello, es importante que nos planteemos plazos y que la estrategia creada maneje diferentes escenarios y diferentes fases de planificación y ejecución.

      Como conclusión, si ponemos las largas en un banco de niebla perderemos la visibilidad y podemos tener problemas, pero si conducimos con las cortas y paso a paso, seguramente lleguemos a nuestro destino sin demasiados sobresaltos. De todas formas, esperamos que la niebla se vaya dispersando y así las condiciones ambientales no condicionen tanto nuestro viaje.

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      comment 9 comentarios - puedes comentar o hacer ping

      1. Interesante metáfora de la luz larga, Iñaki, muy gráfica 🙂

        Seguramente la mayoría de los buscadores de empleo se encuentra en medio de ese rango delimitado por los dos extremso, la no planificación y la planificación sistemática.

        Un saludo 🙂

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      2. Muchas gracias Alfonso,

        Me alegro de que te parezca gráfico el símil.

        Estoy totalmente de acuerdo contigo en que nos situamos en esa imagen de continuo en la búsqueda de empleo, como si de un termómetro se tratara; cuanta más sube la fiebre, mayor resulta la pérdida de enfoque.

        Un saludo

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      3. June Pomposo dijo:

        Felicidades Iñigo por el post, conozco mucha gente en proceso de búsqueda de empleo y la mayoría se encuentra en el perfil B, tan perdidos que acaban por dejarse llevar por la marea y dejar de buscar, llegando a una situación de pasotismo, esto les lleva a exteriorizar la culpa a terceros, quejarse y lamentarse, lo que impide ver con claridad.
        Podríamos estar largo y tendido hablando de este tema tan actual, simplemente reiterar que tu análisis es muy acertado.
        Un saludo 😉

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        • Buenas June,
          Muchas gracias por comentar; me alegro de que compartas el enfoque. Está claro que en las dificultades para encontrar el trabajo que deseamos existen gran cantidad de variables externas e incontrolables que suponen grandes trabas en nuestra búsqueda, pero la clave está en lo que podemos controlar; esto es lo que debemos explotar y tratar de sacar el máximo provecho.

          Un saludo

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      4. Buena metafora pero lo real es que el que está buscando trabajo tiene prisa, sus problemas economicos seguro que no le dejan controlar y seguro que pondrá las largas y la quinta aunque corra el riesgo de quedarse en la cuneta y tendriamos a un talento trabajando en el sitio menos adecuado para él, la necesidad hace el camino que en realidad no quieres seguir,¡ vais bien seguir asi

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      5. Iñigo Diego dijo:

        Muchas gracias Moytu! Tienes toda la razón y, por ello, pensamos que en ocasiones es bueno pararse a reflexionar para no quedarnos en la cuneta o que el talento se vaya por la primera salida de la autopista cuando su destino está a unos cuantos kilómetros. Desde luego, totalmente de acuerdo con que es difícil no dejarse llevar por la ansiedad en un escenario como el que vivimos, pero por lo menos cobrar conciencia y poner los medios para evitarlo en la medida de lo posible!!
        Muchas gracias por tu aportación!

        Saludos,

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      6. Roberto Urrutia dijo:

        Enhorabuena Iñigo, se trata de un artículo con análisis meticuloso y profundo de las distintas posturas y métodos que existen para la búsqueda activa de empleo. Yo desde luego entiendo que la búsqueda debe ser meticulosa y en la línea del establecimiento de un buen Networking y hacerlo de forma metódica y coordinada. Lo otro (muy respetable) es dar “palos de ciego” y como tal veer lo que te sale. Puede irte bien, o puede que consigas algo totalmente diferente a lo que esperabas. Y aunque en ambos caminos cunde el desánimo muchas veces por la falta de resultados objetivos, en el primero de ellos la ansiedad es mayor y por lo tanto las decepciones también.

        Un excelente artículo, no cabe duda.

        Roberto Urrutia

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      7. Iñigo Diego dijo:

        Gracias por pasarte y comentar Roberto! Definitivamente dar “palos de ciego” provoca un mayor grado de ansiedad y, al mismo tiempo, perjudica nuestra marca personal de cara a los procesos de búsqueda.
        Un abrazo,
        Iñigo

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