Autocuidado en las organizaciones y mindfulness (II)

Hace ya algún tiempo nuestra compañera Oihane nos acercaba a través de un post al término Mindfulness, esa “palabra” que está tan de actualidad tanto a nivel de organización como a lo que a la vida personal se refiere. En este post trataré de daros mi visión a través de mi experiencia en un curso de Mindfulness y de lo que he ido leyendo y reflexionando al respecto.

Si nos quedamos en lo superficial de Mindfulness como técnica de meditación para centrarnos en el hoy y en el ahora, no encontraremos nada más que una herramienta como tantas otras, para mejorar la calidad de vida de las personas que lo practican. Esto mismo sucede con el yoga, el tai-tsi, etc; ayudan a quien lo practica a encontrarse mejor. Sin embargo, Mindfulness no es un ejercicio esporádico, como pudiera ser un deporte que se practica en un momento determinado, sino que es un aprendizaje que tiene un impacto tanto a nivel personal como profesional. Como todo aprendizaje lleva un tiempo y hay que ser constante para que se puedan ver resultados.

Pero, ¿qué es Mindfulness? En la primera parte del post que escribía Oihane nos acercaba ya a este concepto a través de algunas pinceladas que sugerían “parar para ser consciente”, y es exactamente eso.

Entrenar la mente para estar plenamente atento en el momento presente, justamente lo contrario a lo que sucede en la reacción crónica del estrés.

Fácil decirlo pero muy difícil llevarlo a cabo; ¿cuántas veces nos hemos descubierto haciendo muchas actividades, incluso “disfrutando” de momentos que de verdad ansiábamos con el piloto automático puesto? Es ahí donde este aprendizaje puede ayudarnos a centrar nuestra atención en lo que está pasando.

A raíz de esta reflexión me gustaría hacer alusión a un libro que me he leído gracias a la recomendación de Oscar y que sugiero leer con calma y tiempo para pensar – La felicidad desesperadamente, de André Comte-Sponville -. Como se puede extraer de su lectura, hace muchos siglos que los filósofos tratan la felicidad en sus textos e intentan dar respuesta al porqué de la infelicidad, porque éste es prácticamente en la totalidad de los casos el objetivo final en la vida de todas las personas. Pero, ¿qué es la felicidad? “La felicidad es deseo y el deseo es carencia, y la carencia es sufrimiento”, y aunque parezca a priori algo raro e incluso algo pesimista esa afirmación no está tan lejos de la realidad. Si esta afirmación es así tiene que cumplirse que seríamos felices si tuviésemos lo que deseamos, pero el deseo es esperanza; es decir, la esperanza está basada en el futuro y es por eso que nos cuesta tanto ser felices en el presente. La verdad es que es algo sobre lo que ya había reflexionado anteriormente, pero cuando leí el libro de André lo vi mucho más claro; nos pasamos la vida esperando, esperando a que llegue, a que sea y pensando qué feliz sería si…, qué bien si…, qué ganas de que…, y mientras tanto vamos descuidando lo que es, lo que pasa, lo que sucede.

La felicidad, como vemos, lleva un componente muy importante de futuro, de expectativas, de deseo, que cuando llegan no son disfrutadas. Está claro, entonces, que es aquí donde Mindfulness puede ayudarnos a disfrutar del presente; en definitiva, a quitar el contacto del futuro, lo que nos lleva a ser un poquito más felices, por lo menos a disfrutar el aquí y el ahora.

Por supuesto, esta técnica lleva implícito mucho más de lo que he nombrado hasta ahora; Mindfulness trabaja desde la autocompasión que significa algo así como tratarnos desde el cariño y la comprensión, el acercarnos a las cosas con la inocencia de un niño, sin juzgar, sin prejuicios ni perjuicios.

A título personal está claro que Mindfulness puede ayudar y mucho, al final no deja de ser un tipo de meditación con todos los beneficios que eso conlleva, pero,¿a nivel organizativo?, ¿en qué beneficia Mindfulness a las organizaciones?, ¿cómo puede ayudar?

Si el piloto automático es algo típico y frecuente en actividades rutinarias o que no requieren de mucha atención en nuestro día a día; el estrés crónico, la ansiedad… son factores recurrentes en el entorno laboral que dificultan la adecuada toma de decisiones.

Detrás de Mindfulness hay una manera de sentir y de vivir que trabajada en las personas que componen las organizaciones puede ayudar a éstas a lograr los resultados que se proponen, ya que el entrenamiento sistemático de la atención permite que los que lo practican desarrollen una capacidad excelente de auto-observación y auto-regulación que es capaz de desactivar la reacción que se produce cuando existe estrés crónico.

Mindfulness puede ayudar a las organizaciones a través del corazón de las mismas, a través de sus empleados, dotándoles del aprendizaje para detenerse, parar y responder a las situaciones  de forma óptima, desactivando el proceso que se desencadena en el estrés y logrando así que las personas pongan el foco en aquello que aporta valor y es importante para la empresa.

Después de mi corta experiencia practicando Mindfulness, creo sinceramente que no sólo es muy beneficioso a nivel personal y profesional, sino que es muy gratificante comprobar cómo pasan muchas cosas en nuestro día a día que no somos capaces de disfrutar, acercándonos un poquito más  a ese mundo de sensaciones que por tener activado el piloto automático nos estamos perdiendo.

Nos pasamos la vida esperando que pase algo y lo único que pasa es la vida, no entendemos el valor de los momentos, hasta que se han convertido en recuerdos. Bob Marley

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comment 13 comentarios - puedes comentar o hacer ping

  1. Enhorabuena por tu segundo post Laura!
    Creo que parar de vez en cuando en nuestro día a día es realmente importante, no sólo para poder disfrutar del presente sino para tratar de dibujar el futuro que queremos vivir y no correr sin saber a donde queremos llegar. Y en este post nos brindas una técnica para iniciarnos en esta tarea, que como bien dices, resulta fácil de decir pero mucho mas dificil de llevar a cabo.
    La foto da mucha paz, invita a parar y a reflexionar, anima a embarcarse en este aprendizaje que seguro que nos aporta en todos los aspectos de nuestra vida.
    Gracias por compartir tus experiencias y sigue escribiendo!!

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    • Laura Ruiz dijo:

      Muchas gracias por el comentario, que ilusión leerte por aquí! La verdad es que le estoy cogiendo gustillo a esto de escribir! 🙂
      Estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas, hay que parar y atender a lo que está pasando de manera consciente para disfrutar de lo que está pasando, del presente, pero también para pensar hacia donde nos queremos dirigir. Y sí, es difícil, pero creo sinceramente que merece mucho la pena!
      Espero y deseo seguir leyendo tus comentarios en próximos posts. Un abrazo!

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  2. Bien dicho Laura!
    Me encanta la cita de Bob Marley con la que cierras el post. Intentaré practicar mindfulness durante esta etapa de mi vida.
    saludetes!

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    • Laura Ruiz dijo:

      Gracias por el comentario Oihane! A mi también me gusta mucho la cita, me parece que refleja muy bien la realidad, ahora solo queda ponerle remedio e intentar valorar todos y cada uno de los momentos para que no nos arrepintamos cuando se conviertan en recuerdos!
      Un abrazo y gracias por escribirme, me hace mucha ilusión! 😉

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  3. Roberto Alcibar dijo:

    Que bien explicado está . Me gusta .
    Mindfulness es una manera de vivir . Vivir conscientemente , que quizás sea la unica forma de vida a la que podemos llamar VIVIR.
    Sin duda , esta aportación tuya , ha sido creada en un estado de Atención Plena y merece la pena su lectura y ” saboreo “.

    Un beso muy fuerte .

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    • Laura Ruiz dijo:

      Muchas gracias Roberto, gracias por leerlo, por pasarte por aquí y por escribir un comentario! Es un placer que alguien como tú, que dedica su tiempo, su esfuerzo y mucho cariño a este tema (Mindfulness) aporte su sabiduría y opinión en nuestro blog: gracias!
      No podría estar más de acuerdo contigo en lo que comentas: con total seguridad creo que la única manera de VIVIR es vivir con atención plena, conscientemente.
      Un abrazo!

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  4. Laura Ruiz dijo:

    Como digo en el post, Mindfulness puede ayudar a las organizaciones a través de sus empleados a lograr los resultados que se proponen y claro ejemplo de ello es el caso de la empresa Google.
    Google es sin duda alguna un ejemplo de empresa rentable y se encuentra anualmente en el top 10 de las empresas más deseadas para desarrollar la carrera profesional. Aquí os dejo un enlace a una noticia de expansión en la que se explica como Mindfulness tiene repercusión en la productividad de los empleados de Google:
    http://www.expansion.com/2013/01/07/directivos/1357581268.html

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  5. Leticia dijo:

    Hola Laura,

    Me ha parecido que está muy adecuado. Quizás añadiría un componente que me parece fundamental; la eventualidad del contenido de nuestros pensamientos y sentimientos. Sobre todo por el tema de la desidentificación.

    Recuerda cuando comentábamos los pensamientos como hechos pasajeros, algo no estable, algo que cambiaba momento a momento y que no definía nuestra persona en su totalidad. Ej: yo estoy triste, yo soy triste.
    Desidentificarse del contenido mental permite flexibilizar en el significado de uno mismo y conectar con una definición de uno más profunda que el estado del momento presente.

    Respecto a lo demás me parece que has estado muy certera. La felicidad es deseo y el deseo es carencia, y la carencia es sufrimiento esta me la guardo. Buenísima…

    Un abrazo.

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    • Laura Ruiz dijo:

      Gracias Leticia,

      Es un placer que te hayas pasado por el blog para leer el post, y gracias por el feedback!
      Me parece muy interesante tu aportación de la desidentificación!

      Gracias una vez más por lo que nos enseñaste en el curso y por tu feedback!

      Un abrazo!

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  6. Macarena dijo:

    Sencillamente, me encanta tu post, Laura!

    Estoy completamente de acuerdo con la idea de que tenemos que aprender a vivir más conscientemente el presente. Yo lo pienso a menudo, lo que ocurre es que creo que el entorno que nos rodea no ayuda: la ciudad, el correr de aquí para allá para llegar a tiempo a los múltiples compromisos nuestros o de nuestros hijos… Y es entonces, cuando parece que el tiempo te controla, cuando deberíamos saber parar y no siempre sabemos…

    En relación a las organizaciones, ¡ojalá todos pensáramos así! Pero, desde luego, en nuestra mano está el ir construyendo el camino y empezar a utilizar herramientas como el Mindfulness para hacer de nuestras empresas organizaciones verdaderamente basadas en las personas.

    Un abrazo y ¡hasta el siguiente post!
    Macarena

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    • Laura Ruiz dijo:

      Muchísimas gracias Macarena! Me alegro un montón de que te haya gustado!

      Estoy de acurdo contigo en que hay veces que la propia inercia del día a día nos dificulta parar y disfrutar un poco más, pero poco a poco tenemos que ir entrenándonos para no sentir “que el tiempo se nos escapa”. Y en las empresas, exactamente igual!

      Gracias por leer el post y por pasarte por aquí y comentar, me ha hecho mucha ilusión leer tu comentario!
      Un abrazo y nos vemos en el siguiente 😉

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  7. Hola Laura!

    Pasaba por aquí.

    Me he visto reflejado en la reflexión de Bob Marley. Lo identifiqué hace tiempo, y por eso en algunas vacaciones, suelo “atrapar” uno de esos momentos que no son especiales, un martes en medio de la semana de vacaciones, buscando un lugar nuevo para comer en el destino turístico. Entonces me paro un momento, escucho, observo todo alrededor, me identifico en ese todo y lo guardo en una caja. Disfruto de ese momento porque no es especial y yo hago que lo sea. Me doy cuenta de que estoy paseando tranquilo, respiro tranquilo, no hay estrés, estoy descubriendo una ciudad, me hago consciente de las demás personas que están a mi alrededor, en ese momento soy feliz. No por lo conseguido si no por lo sentido. Esa caja la abro después cuando estoy en épocas peores.

    Por cierto, el comentario sobre la felicidad como deseo, el deseo como carencia y la carencia como sufrimiento, me ha recordado una charla muy interesante de Krishnamurti sobre si el cerebro humano puede ser totalmente libre: http://goo.gl/cqnnkk. Espero que os guste (1 hora y 11 minutos, jeje).

    Saludos y gracias por vuestro esfuerzo al hacer este blog más allá de vuestro trabajo.

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    • Laura Ruiz dijo:

      Alberto! Mil gracias por leernos y aun más si cabe por tomarte un tiempo para escribirnos. No puedo estar más de acuerdo con lo que comentas, me parecen unas palabras muy sabias, qué felicidad dan esos momentos de sentir el entorno y a uno mismo. Sin duda, en mi opinión, por ahí va la felicidad…
      Gracias también por el video que nos recomiendas, lo veré sin duda!

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