Navegar sin GPS – el desarrollo profesional

Si hace algunos días utilizábamos la excusa del post del “Señor X” para trabajar algunos aspectos de la gestión integral de personas en las organizaciones, hoy me gustaría haceros partícipes de algunas claves que creemos son importantes considerar desde la otra cara de la moneda, desde la perspectiva del/la candidato/a que busca orientación profesional. Pensamientos que me vienen a la mente a raíz de un comentario en un post de Juan Martínez de Salinas en su “Blog de Recursos Humanos“, el cual seguimos periódicamente. Hay gente potente hablando de enfoque profesional actualmente.

Apunta Juan algunas creencias que mucha gente comparte en este país y que necesariamente el nuevo marco laboral va a revisar. Entre ellas la que asegura que las personas buscan hoy un trabajo para toda la vida, comportamiento asociado a los valores de permanencia y estabilidad del empleo. La segunda, que en plena adolescencia la elección de la carrera o plan de formación de muchas personas se basa únicamente en la salida profesional que dicha carrera nos pueda reportar sin tener en cuenta ningún aspecto adicional. ¿Estamos haciendo bien las cosas?

Y es que es un tema que ha surgido en diversas conversaciones en los últimos días. ¿Realmente definimos una estrategia de desarrollo profesional? ¿No es más cierto que muchas personas se dejan llevar por la corriente y flotan a lo largo de su trayectoria sin apenas utilizar el remo o la brújula? Echo de menos mayor capacidad de análisis y un nivel de autoconocimiento que nos permita dirigir nuestro desarrollo profesional. A modo de resumen: Navegamos sin GPS.

Opinamos en Ferruelo & Velasco que el GPS hay que ponerlo en marcha cuando tenemos empleo. En cierto modo, la búsqueda de empleo y el éxito de la futura selección comienza antes de perder tu puesto de trabajo. Cuando tienes que llamar a la puerta de la búsqueda de empleo puede ser demasiado tarde. Apostamos por un enfoque integral de desarrollo profesional y personal de la persona. Buscar el equilibrio interno implica eso.

Nuestra marca profesional se crea desde el primer día. Y se puede transformar. Ligamos nuestro desarrollo al de la organización y al puesto en el que trabajamos. Lo hacemos desde el mismo momento en que aceptamos una beca o firmamos nuestro primer contrato de trabajo. Esto es algo comprensible. No así tanto ligar nuestra carrera profesional a ello, a un puesto, a un rol que no nos aporta, a un sponsor que apostó por nosotros en su momento. ¿Es el resto del mundo quien toma nuestras decisiones? A modo de ejemplo personal, tengo conocidos que tras acabar la universidad comenzaron a trabajar en un puesto que no les encajaba. Hoy son expertos. No me cabe ninguna duda. Son expertos en materias que en su día no les encajaban. Algunos se han resignado a esperar al viernes. Otros no. Desde aquí un aplauso a los que supieron salirse de la rueda con éxito y lucharon por imprimir pasión a su trabajo.

Se nos olvida que desarrollarnos profesionalmente es, a su vez, desarrollarnos personalmente. Todo está en la misma balanza.

¿No deberíamos todos asumir que, de algún modo, somos responsables de lo que nos pase?

María, a raíz de una charla en el Pink Slip Party exponía en su blog que en cierto modo, “todos somos un poco autónomos”. Nos denominamos profesionales, y como tales, debemos comprometernos con nuestro desarrollo profesional. Es importante que asumamos el liderazgo de nuestra carrera. Nuestra trayectoria es nuestra. Ni de una gran empresa, ni de mi jefe ni de mi profesor. Llega un momento en el que no debes dar cuentas a nadie, no tienes que cumplir un plan de formación ni presentarte a un examen para poder ejercer. A quien debemos rendir cuentas es a nosotros mismos.

¿Estás seguro de que quieres hacer esto de por vida?

Planificar estrategia y valor que aportamos. Conozco muchas personas que no verifican por qué hacen lo que hacen en su trabajo, por qué se les valora en la organización o sencillamente qué sucedería si mañana no estuvieran en dicho puesto. El desarrollo profesional parte del autoconocimiento, y ello implica analizar por qué nos pagan. Simple y llanamente.

Analizar qué es lo que quiero. ¿Con qué disfruto verdaderamente?. Es hacia allí hacia donde debo caminar. José Medina comentaba hace algún tiempo que un puesto que nos compra con dinero vende nuestra alma al diablo. Óscar Duña suele hacer realizar preguntas como éstas: ¿Qué valor aportamos para que nos paguen lo que nos pagan? ¿Conoces tu aportación de valor? ¿Aportarías más en otro rol? A mí me las realizó antes de trabajar en Ferruelo & Velasco, y la primera vez que me pilló desprevenido. La siguiente vez que me hizo una pregunta similar supe hacia dónde caminaba.

Por el contrario, lo que observamos es que se tiende a esperar a que vengan a buscarnos. A que nos descubran. Reconocemos que nuestro puesto actual no nos satisface pero hay algo que nos ata a la silla y no nos permite salir del confort de nuestra posición. Cuando nos levantemos será demasiado tarde. Salirse de la rueda no es fácil y el proceso de transición entre lo que eres hoy y lo que quieres llegar a ser es lento. Se debe fundamentar en saber lo que queremos y ser consistentes. Nada cambia si no haces nada por que cambie. Y pasan los años y sigues donde estabas. Y eres experto, pero, obviamente, sigue sin gustarte lo que haces.

Te lanzo algunas preguntas; ¿eres de los que esperas debido a que no eres consciente? ¿eres de los que esperas y te vas llenando de excusas? ¿eres de los que reflexionas y actúas? ¿estás satisfecho de hacia dónde va tu trayectoria profesional?

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comment 4 comentarios - puedes comentar o hacer ping

  1. Hola,

    muy interesante lo que comentas David. Buen símil. De hecho, hoy en día ha perdido el sentido pensar en un trabajo para toda la vida. Cambiaremos (obviamente, de media) mucho de trabajo, de ahí que sea interesante por ejemplo el nuevo enfoque por competencias en la universidad (en lugar de conocimientos íntimamente ligados a una especialidad dada), ya que de esto modo seremos competentes para un amplio campo de puestos de trabajo.

    Yo, a título personal, cuido mucho lo que dices. Trato de viajar mucho con el GPS, explorando nuevos campos de actividad profesional, quién sabe si estaré toda la vida en la universidad. Y es mejor ser activo antes que pasivo, remapear el GPS siempre que se detecte una oportunidad.

    Un abrazo!

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    • David Lamíquiz dijo:

      Qué bueno Alex,
      Efectivamente, mejor vivir en actividad gestionando tu desarrollo profesional que dejar que los demás lo desarrollen por ti –> 0 patatero.
      Internet y las redes sociales nos han puesto al alcance de la mano la posibilidad de potenciar nuestra marca y nuestro trabajo convirtiéndonos en “empleables”. No podemos dejar de utilizar estas herramientas o abandonarlas para el momento en que nos quedemos sin trabajo.
      Un lujo no hacerlo, vamos.
      Un abrazo!
      David

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  2. Buenos días,

    Un tema muy interesante y al que yo añadiría un punto: nadie escapa a esta reflexión. De ahí viene el fenómeno tan curioso que observo en muchas personas mayores que yo: se sienten frustradas con su vida profesional, continuamente esperan al viernes -como tú dices-. Es una lástima porque el trabajo ocupa la mayor parte de nuestras horas -y aumentando-.

    Por ello y siguiendo la máxima de “piensa globalmente, actúa localmente”, llevo unos meses trabajando en mi propio proyecto de “saber por dónde me quiero mover”, para ti es “navegar con GPS”, para mí es “Plan Futuro”.

    Como comentas en tu artículo, la sensación de salirte de la rueda a veces es frustrante, algunos te miran raro… pero yo he intentado darle la vuelta y volcar todo este trabajo en mi website, usándolo como factor de diferenciación frente a otras personas que compitan por mis mismos objetivos.

    Un saludo y enhorabuena,

    David

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    • David Lamíquiz dijo:

      Buenos días David,
      Perdona que no te haya respondido antes, vaya locura de semana, ¡por favor!
      Creo que estamos más que de acuerdo en el enfoque de desarrollo de carrera. Dejarse llevar vs tomar las riendas, elaborar tu plan de futuro.
      He estado echando un vistazo rápido a tu web, ¿la utilizas únicamente de cuaderno de bitácora? Veo que indicas qué haces cada día… ¿cómo lo enfocas?
      Un saludo,

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