Todos a una. Nuestro imaginario colectivo para 2011

Nos hemos metido de lleno en 2011. Nuevo año. Y las máquinas ya están a todo vapor. Con el año 2010 cerrado y los nuevos presupuestos como punta de lanza, las organizaciones comienzan a carburar. Si bien nunca dejaron de hacerlo, es cierto que las navidades son época propicia para plegar velas y hacer resumen de los éxitos logrados en el año.

Con el nuevo de calendario han ido surgiendo textos y posts en distintos foros que anticipan tendencias tanto a nivel macro, como a nivel de empresa, y en lo que nos toca, a nivel de los departamentos de Dirección de Personas. Con visiones más o menos optimistas sobre el futuro inmediato que nos espera, parece ser que a nivel macro, como país, no se acaban de enfocar las prioridades con lucidez. Sin ir más lejos nuestros amigos de fractal teamssomos fieles seguidores de su blog-, comentaban hace unos días que lo peor de la situación de España no es la crisis actual, si no lo que nos espera después. “Cuando vuelva a salir el sol tendremos a nuestras tropas desnudas y desarmadas, desmotivadas, habiendo perdido toda confianza en las empresas nacionales y con una preparación profesional obsoleta”. Habrán sido cuatro años desaprovechados, cuatro años en los que “nuestro activo más importante” ha sido el activo castigado hasta la extenuación.

¿Estas empresas se habrán salvado? .- En mi opinión, las organizaciones que miran de reojo 2010 como hubieran escapado de un incendio, y sigan aplicando el mismo método, acabarán quemadas en 2011. Tiempo al tiempo.

Cuadrar los números, eliminar formación, atinar con el número de despedidos para el ERE y hacer ver a los que se quedan que son unos “afortunados” por tener trabajo, no son los retos estratégicos de los Departamentos de Recursos Humanos que esperábamos.

Afortunadamente, existen organizaciones que llegarán preparadas para el repunte económico, porque han estado haciendo los deberes apostando por las personas para crear el futuro colectivo de un equipo de éxito. Ese futuro está ahí para crearlo, no para compadecernos cuando vengan mal dadas. ¡Que no nos digan que no lo intentamos!. Para ello, es fundamental que las personas a nivel individual sean conscientes y responsables con su propio desarrollo en la organización -tal y como comenta Jaime en su comentario-. Nadie va a venir a motivarnos. ¿Pero qué valor puede aportar el departamento de Recursos Humanos? Una de las claves es conseguir posicionarse en la estrategia, no en el coste. Debe liderar negocio. Actualmente, únicamente el 15% de las actividades de Recursos Humanos son estratégicas. Mal vamos.

Si las personas captan que les tratamos como un gasto, las personas mueren porque las quemamos. Y con personas quemadas, la organización está en coma. Difícilmente reversible.

El discurso de Ferruelo & Velasco no se acaba de entender en según qué organizaciones. Cuando las personas son un mero gasto, se demuestra que “las personas no importan”. Y cuando eso pasa, quizás no podamos aportar el valor diferencial que debemos aportar como consultora. Somos afortunados por poder trabajar con clientes con los que compartimos algo más que un proyecto subvencionado; un enfoque sobre la gestión de personas. Es grato encontrarse equipos de personas que aún mantienen el brillo en los ojos cuando encaras una reunión. Equipos de Dirección que crean las condiciones para que las personas no tengan pavor a enfrentarse al lunes, donde las personas sientan que pueden marcar la diferencia. Nuestra fórmula se aleja de grandes re-ingenierías porque lo importante es simplificar para asentar y clarificar las bases. ¿Por qué no implantar dosis, píldoras de microcambio que nos ayuden a transformarnos, a redefinir y encontrar la identidad de los equipos? ¿Por qué se abandona la aspiración de crear una cultura con la persona y sus capacidades en el centro de la estrategia?

Lo que define a estas organizaciones durante la crisis está siendo la valentía de transmitir un mensaje cohesionado, creíble porque es veraz, y veraz porque las palabras se convierten en hechos. Palpables. Reconocidos. Y esto, señores, es lo que genera confianza. Un mensaje que se apoya en una cultura de NO miedo, que sin embargo actuará con firmeza y transparencia ante los reveses. Una realidad en la que pongo en práctica mis valores.

Parece sencillo aunque es una tarea de largo plazo. Lo bueno es que ante este estilo de dirección, las personas entienden y se comprometen. No actúan como androides. Más bien como camaradas. Me aprieto el cinturón porque sé que es necesario. Y se crea un imaginario colectivo que nos enorgullece…

Todos a una, como en Fuenteovejuna.

– Post actualizado a fecha 2 de febrero –

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comment 7 comentarios - puedes comentar o hacer ping

  1. Buen post David, aunque yo te añadiría que no hay que pensar que en las empresas el departamento de RRHH es el responsable de la motivación de los empleados.

    Yo creo que esta época de crisis lo que tiene que reforzar es la capacidad de cada individuo de motivarse, exigirse más y de invertir en su activo más importante que es formación y educación, no necesariamente hablo de cursos o masters (responsables del 10% de la formación en el trabajo) sino de salir del ámbito de confort del trabajo rutinario para conseguir desarrollarte en tu trabajo (70% del desarrollo personal viene de las experiencias en el dia a dia).

    Hablo de responsabilidad individual, de que cada uno sea el que guie su propia vida y trabajo, y de no esperar que el departamento de RRHH vaya a solucionarte la vida o motivarte porque nadie más que uno mismo conoce lo que le motiva.

    Dicho esto, creo que es clave que todas las empresas, no solo los dep de RRHH sean conscientes de lo que hablas.

    Un saludo!!!

    Jaime

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    • David Lamíquiz dijo:

      ¡Qué bueno el comentario Jaime!
      Estoy totalmente de acuerdo en que cargar con esa responsabilidad a HR no es justo, o nos motivamos individualmente o no va a venir nadie, ni jefes ni departamentos de gestión de personas ni nadie.
      Sí que en el post hago referencia a los Departamentos en más de una ocasión, pero cuando lo hacía pensaba en las empresas, no en nuestra área… Voy a aprovechar tu comentario para actualizar el post, que creo que es interesante puntualizarlo.
      Un abrazo y ¡gracias!

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    • “Lo que pedimos a los jefes, no es que nos motiven, la ilusión la traemos de casa todas las mañanas. Lo que les pedimos, es que dejen de esforzarse tanto en desmotivarnos”.

      Frase surgida de los participantes en varias actividades de coach de equipos. Con estas palabras o muy similares, es lo que más se oye.

      Y los jefes no son más que la parte visible del iceberg de los paradigmas equivocados de organización.

      Mhc

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      • David Lamíquiz dijo:

        Es una frase que te había leído en algún otro foro. No puedo estar más de acuerdo. La gente no abandona por culpa de la empresa, leía el otro día que un 70% deja su trabajo por su relación con sus superiores…

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  2. Estoy de acuerdo que el departamento de RRHH no son los responsables de motivar. También es verdad que no se motiva a nadie, es cada persona que debe motivarse.

    En cuanto a que los jefes nos desmotivan, tendríamos que analizar el por qué?. Falta de objetivos claros, falta de herramientas para conseguir los objetivos, falta de comunicación e información, falta de preparación o falta de relaciones interdepartamentales, saber escuchar. Todos estos problemas son solucionables.

    Los líderes somos los responsables de crear el ambiente para que las personas se motiven, tener esta confianza en el que se hablaba en un post anterior. Tenemos que conseguir que nuestros seguidores se enamoren de la empresa, pero antes tenemos que conseguir que la empresa se enamore de sus trabajadores.

    Saldremos de la crisis, sólo hace falta plantearselo y querer hacer las cosas de otra manera ya que la actual no sirve.

    Saludos

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  3. Yeniffer Ríos dijo:

    El éxtito ha de venir cuando todos los individuos que conformen una organización se sienten parte de ella, valorar el capital humano por parte del departamento de RRHH y por parte de los directivos genera una automotivación en el empleado; es cómo el ciclo del agua y a mi parecer si esto se toma en cuenta puede ofrecer una salida.

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    • David Lamíquiz dijo:

      No puedo estar más de acuerdo Yeniffer. Muchas gracias por aportar tu punto de vista. Entre todos haremos de este 2011 un año de cambio.

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