La ilusión, fuente de vida

Nerviosismo, inquietud, noches sin dormir a la espera de un acontecimiento que te hace sentir, que puede hacerte sufrir en cierta medida, pero también disfrutar, que te mueve, que te saca de la rutina y ocupa gran parte de tus pensamientos…

Seguro que todos hemos podido pasar por este torbellino de emociones en alguna ocasión; no obstante, en ciertos casos, la rutina, la falta de objetivos, la falta de referentes, los golpes que nos da la vida y el contexto integral que compone el entorno de cada uno puede derivar en carencias, que supongan el caldo de cultivo de la desilusión.

La ilusión es un estado de ánimo de gran relevancia para el crecimiento personal. La ilusión es fuente generadora de vida.

Más allá de lo que muchos piensan, la ilusión es necesaria en los diferentes ámbitos que componen nuestra existencia; se trata de una actitud que nos permite marcarnos objetivos, que nos ayuda a seguir adelante, más aun en momentos en los que la realidad se torna gris y convulsa.

¿Se entiende por esta razón que debemos vivir en la irrealidad? ¡Desde luego que no! ¿Acaso los niños, fuente de vida e ilusión, viven en un mundo paralelo o simplemente perciben el mundo desde un prisma diferente al nuestro?

Lo que sí es cierto es que debemos encontrar nuestro pequeño nicho de ilusión, que puede traducirse en actividades, personas, eventos, deportes, hobbies, organizaciones… A partir de ahí, el reto se sitúa en extender esa capacidad de ilusión a diferentes ámbitos de la vida, lo que de cierta forma se contagia al exterior.

La organización es un potencial nicho de ilusión en el que vale la pena que nos paremos a reflexionar.

Las personas estamos conformadas por un sistema integral en el cual todas las esferas que componen nuestra vida impactan de una forma u otra en nuestra capacidad de ilusionarnos; es decir, podemos trabajar en la empresa mejor valorada a nivel internacional y seguro encontraremos razones para albergar sentimientos negativos o bloqueadores si en nuestra vida existen otras dimensiones que impactan en dicho sistema integral, lo que derivará en un déficit de ilusión y no nos permitirá avanzar hacia la acción.

Tal y como afirma mi compañero Oscar Duña en su post Competitividad basada en personas… ¡pero de verdad!la esperanza genera pasividad y por tanto debemos aprender a activar la función de desear.”

Si nos permitimos ilusionarnos, construimos el imaginario de desear y creamos las condiciones para conseguir nuestros objetivos y disfrutar, estaremos reforzando nuestra capacidad de ilusión. De ahí la importancia de que en nuestras organizaciones generemos las condiciones para el desarrollo de un equipo sano, donde se active el deseo y tenga cabida dicha capacidad de disfrute. En este contexto se facilita la vivencia de experiencias emocionales correctoras, lo que permite que tenga lugar el proceso de transformación.

Para ello, se necesita trabajar en la generación de ilusión entre las personas que conforman la empresa; es aquí donde entra en juego la complejidad, donde es necesario un liderazgo transformacional que permita alinear e implicar emocionalmente a las personas en la gestión del cambio.

La coyuntura actual nos envía continuamente impactos negativos, lo que nos introduce en un bucle de negatividad que nos condiciona  a la hora de enfrentarnos a diferentes escenarios de nuestra vida. En este contexto, parece que muchas personas se guían por factores motivacionales ligados a la seguridad personal en el trabajo, no tanto a la ilusión, consecuencia del disfrute y la motivación intrínseca, aspecto que se debe revertir si queremos que nuestros trabajadores se comprometan desde la afectividad hacia el proyecto empresarial.

El reto de una organización que quiere evolucionar es crear un hábitat en el que asome la ilusión y permita procesos de cambio que tengan lugar a través de experiencias emocionales correctoras. Entendemos que es un factor crítico de éxito para vivenciar procesos de evolución.

 

 

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comment 4 comentarios - puedes comentar o hacer ping

  1. Touché. Nichos de ilusión en distintas facetas de nuestra vida. Según lo iba leyendo lo he ido proyectando en mi experiencia personal, mi momento actual… y observo nichos de ilusión preciosos. Me tocan a mí, tocan a quienes me rodean, tocan incluso al autor de este post. ¡Espero saber transmitirlo!
    Menudo post para un lunes del mes de septiembre. ¡Congrats!

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  2. Muchas gracias David!!
    Y no olvides cuidar esos nichos de ilusión que te permiten disfrutar!!! Y si podemos desarrollar nuevos nichos, mucho mejor!! Actitud positiva. Un abrazo!!

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  3. Me ha gustado tu articulo. Hace por lo menos
    5 meses que sufro lo mismo. Saludos.

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