En busca de la zona de confort

No era consciente de que este momento llegaría tan rápido. Ya han pasado los cinco años de universidad, y parece que fue ayer cuando estaba revisando los folletos de las universidades en busca de “la carrera de mi vida”. ¡Qué momento! Unos te dicen: te veo alma de artista y otros: el futuro es la tecnología, y en ese momento entre tantas voces tienes que oír y escuchar la tuya propia y decidir. Creo que decidí bien, no sé por qué, supongo que porque ahora estoy contenta y feliz cuando echo la vista atrás. Hice administración y dirección de empresas y casi a las puertas de acabar dije: creo que sé a qué quiero dedicar mi tiempo y mi esfuerzo y, ¡aquí estoy!

Hace ya algo más de tres semanas del principio de mi experiencia laboral, de mi ansiada y esperada primera experiencia laboral. Cinco años de universidad te dan de sobra para imaginar cómo será trabajar, y para hacer cábalas sobre qué haré, cómo será, qué compañeros tendré… pero, para lo que no te prepara es para afrontar el duelo que supone tu primera salida importante de la zona de confort. Hasta ese momento yo había hecho algunos viajes a la zona de aprendizaje: voy a un nuevo curso de inglés, me apunto a no sé qué taller, hago unas prácticas en la universidad… Pero sabía que después de esas actividades todo volvería a ser como siempre.

Un día estás tranquilamente en la universidad, lo dominas prácticamente todo, vamos, te mueves como pez en el agua, y al día siguiente empiezas unas prácticas sabiendo que es tu primer contacto con el mundo laboral y que el cordón umbilical con la universidad está a punto de cortarse.

Llega el día y te ves despidiéndote de tu estado cómodo y dando la bienvenida a la que por un tiempo será tu zona de pánico.  Es inevitable, tienes incertidumbre y sientes que no sabes nada y lo peor es que sabes que no vas a volver a tu situación anterior. Y ahí empieza la batalla para salir de esa zona de pánico, que puede ser más o menos larga en función de tu actitud, pero también de la actitud de los que te van a acompañar en ese nuevo y apasionante camino.  Y esto es sobre todo de lo que quiero hablar.

En este primer mes aproximadamente me he dado cuenta de lo importante que es la cultura de la empresa, el ambiente que se respira, la actitud frente a los problemas y los éxitos… porque inevitablemente absorbes todas esas sensaciones, ya sean buenas o malas. Es tu primera experiencia, y como no has vivido nada antes, eres como una esponja.

Tal y como recogía Mikel Andrío en un post anterior

Si el becario que comienza su etapa laboral o la persona que se incorpora nueva en la organización se pringa de ese alquitrán, dejará su huella negra allá por donde pase.

Estoy aprendiendo lo importante que es trabajar en un ambiente agradable en el que la risa, la comunicación y la confianza son vitales y forman parte del día a día. Es un momento difícil porque se trata de un cambio muy importante, pero la actitud y la ayuda para afrontarlo es lo que puede transformar la palabra cambio en desarrollo.

Si para ello nos rodeamos de la gente adecuada y del entorno correcto, el cambio no es más que una gran oportunidad y lo que conseguiremos no será salir de la zona de confort, sino ampliar nuestra zona de confort. Es por eso, por lo que yo estoy decidida a ampliar mi zona de confort para continuar creciendo personal y profesionalmente.

Un barco atracado en un puerto está seguro, pero no es la finalidad para la que fue construido. William Shedd

 

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comment 6 comentarios - puedes comentar o hacer ping

  1. Hola Laura,
    Espero de verdad que se amplíe tu zona de confort. Capacidades y motivación no te faltan.
    Respecto a lo de rodearte de la gente adecuada y el entorno correcto, cuenta con ello.
    Ánimo y a por todas!!!!

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  2. Josune baniandrés dijo:

    Hola Laura,
    Es valiente hablar de tus miedos y más aún, de los miedos actuales. Y es generoso compartirlos.
    He tenido la suerte de compartir contigo unos meses en la Universidad de Deusto y creo que tu “zona de aprendizaje” es, en cierta medida, también tu “zona de confort”.
    Que sigas disfrutando de aprender!

    Josune

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  3. Hola Josune,

    Gracias por escribir! y sobretodo, gracias por seguir apoyándome allí donde esté!
    Es un placer rodearse y aprender de gente como tú, la zona de aprendizaje se convierte en zona de confort.

    Un abrazo y espero que sigamos compartiendo muchas cosas más.

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  4. Leire Gartzia dijo:

    Laura, gracias por compartir estas reflexiones. Está claro que ya estabas predestinada a rodearte del entorno adecuado de comunicación y confianza… porque tú misma lo alimentas. También es maravilloso disfrutar sintiendo emociones ante lo nuevo, y ése es un regalo que no todo el mundo sabe apreciar. Estés donde estés, nunca abandones tu alma de artista…

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    • Gracias Leire. Es un placer leerte por aquí 🙂
      Y gracias también por tus palabras. Ha sido genial compratir un tiempecito contigo en la uni, he aprendido mucho y me has introducido en un mundo que no conocía: la investigación, y lo he disfrutado mucho.
      Ahora estoy en una nueva etapa que estoy disfrutando y en la que me siento muy cómoda, y además es un gusto que sigamos trabajando juntas.
      Espero que coincidamos en muchas cosas más!!! 😉
      Un abrazo

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